Historia

Historia

Estamos presentes en el negocio del vidrio desde hace mucho tiempo. Tanto tiempo, en realidad, que Saint-Gobain equipó su primer "vehículo", el palanquín del arquitecto de Luis XIV, Jules Hardouin Mansart, en 1699.

Desde luego, el vidrio ha estado presente siglos antes de esto. Este aparece aproximadamente hace 5.000 años, en forma de perlas y joyas, en Mesopotamia. Los egipcios trabajaron también con la sustancia, aproximadamente desde 1.500 a.c.

La producción de vidrio se extiende posteriormente a la cuenca mediterránea y la primera ventana conocida fue fabricada en la costa de este mar, en Pompeya. La composición del vidrio utilizado por los romanos para su vidriería fue casi idéntica a la del vidrio de hoy en día.

Pero le tomaría un buen tiempo al vidrio para convertirse en un objeto doméstico. El proceso de soplado del vidrio, inventado el siglo I a.c. para la producción de cuerpos huecos, ayuda al vidrio a realizar su primera incursión en los hogares medievales.

El vidrio no era un material corriente hasta el momento de la industrialización de su producción, en los siglos XVII y XVIII, cuando comenzó a utilizarse de manera extensiva en los edificios y en la decoración de interiores. En 1688, la técnica del vertido de vidrio en placas de metal contribuyó a la producción en gran escala. El proceso estuvo inicialmente mejor adaptado para la fabricación de espejos, pero lleva gradualmente a la producción de vidrio plano.

En 1909, un avance accidental condujo a desarrollar una técnica clave en la fabricación de vidrio. Edouard Benedictus, un químico francés, descubrió el proceso de laminación dejando caer un frasco que contenía nitrocelulosa en su laboratorio. Los cristales rotos permanecieron unidos, en vez de romperse.